Hace unos días que vengo pensando en escribir.No estaba seguro si publicar lo que escribo, pero puede ser un experimento social. Si bien lo último que se puede ver en este blog está subido en 2013, hay varios post que quedaron en borrador porque el subirlo suponía exponerme, pero...con quién? Nadie lee esto.
Si bien ya pasó de moda esto de los blog, creo que es la mejor forma de relatar algo con espacio suficiente para desarrollar el punto. Así que vamos a ello.
Los últimos 2 años de mi vida vienen siendo una montaña rusa de emociones. Y para un tipo como yo, que no suele tener más de un estado emocional por lustro, es prácticamente una tortura. Tuve que lidiar con pérdidas, algún intento de ganancia, gente que te habla por atrás, situaciones dónde quedás expuesto, algún que otro cuestionario e incluso algunas cosas más oscuras que no vienen al caso. Tuve un intento fallido de cambiar mi estilo de vida, cosa que me llevo más de un año de pensarlo y planearlo. Todo para que en el momento que decido hacerlo, me tiren la pálida (y un montón de estados de IG, porque la cosa es por ahí ahora). Y acá es donde termino por darme la razón a mi mismo. Es re al pedo querer armar algo, más si la otra persona solo piensa en sus tiempos y no en los tuyos. Cuando uno vive cómodo y estable, después de haber pasado varias situaciones feas, es muy normal que no quiera saber nada de sumar a alguien a su vida (y en mi caso lo expreso a cada rato). Pero a veces uno ve el norte y piensa que estaría bueno probar una vez más. Pero como toda persona que estuvo lastimada, cuesta mucho decidirse, además de asegurarse que lo que pasó no va a pasar de vuelta. Al parecer, en este momento de la humanidad, eso no les gusta a las mujeres porque fue en parte el problema en cuestión: que yo no me decidiera, siendo que siempre di mi firme posición de no querer involucrarme. Al final, cuando cambio de posición, se termina el entusiasmo.
Ojo, además de esta situación hubo una en el medio dónde yo estuve muy mal. Pero solo una. Y eso sirvió para juzgarme. Y acá viene dónde yo también me decepciono. Porque toda mi lucha interna para decidirme y dejarme llevar fue al pedo. Es culpa mía, porque no me puse a describir todo el proceso, porque siento que sería querer dar lastima y no es mi estilo. En fin, estoy notando que a esto le falta algo. Voy a tener que escribir más seguido